Las primeras lecturas que ofrecer a nuestros hijos

La lectura es un tipo de ocio sano, educativo, barato y que, esta vez como una virtud y no como un defecto, crea adicción. Que nuestros niños y jóvenes aprendan cuanto antes el valor de un buen libro, historia, relato o cuento es importante, porque eso crea una afición que puede terminar convertirse en un hábito; y son muchos los beneficios que puede traer, a nivel lingüístico, semántico, comunicativo y mental.

En lo que todos los entendidos parecen estar de acuerdo es en que es necesario fomentar el hábito de la lectura entre nuestros hijos, cuanto más pequeños mejor. Bien, en la actualidad, se considera que la edad madura para que los niños aprendan a leer de forma comprensiva es entre 5-6 años; estos primeros lectores necesitan ayuda y un lenguaje y metodología adaptado a ellos, cosa que no es problema porque las editoriales están muy en contacto con pedagogos y educadores expertos en esas edades, y sus productos son totalmente pensados para ellos.

Sin embargo, también los expertos en la etapa infantil insisten en que no es necesario que el niño tenga capacidad lectora para seguir la línea temporal de una historia. Eso, en un lenguaje profano, quiere decir que son perfectamente capaces de seguir un relato hablado o, en su caso, leído, por lo que animan a los padres a que sean ellos los que lean los cuentos a sus hijos, también como una forma de estrechar lazos afectivos y de comunicación entre padres e hijos; y que de hacerlo, también se debe hacer cuando antes mejor.

Y es que no hay en realidad una edad mínima para empezar a inducir el gusto por la lectura en nuestros pequeños. De hecho, de eso se han dado cuenta incluso las futuras madres, que en las tiendas de moda premamá han empezado a encontrar con asiduidad un nuevo producto: las primeras lecturas para el bebé. Imagínate a esas mujeres embarazadas yendo a unas de estas tiendas, o entrando en internet para visitar tiendas premamá online, y entre el último grito de pantalones, camisas y vestidos para futuras mamis encuentran pequeños cuentos destinados a sus pequeños aún nonatos. Y es que muchos estudios han dejado claro que es muy beneficioso tanto para la madre como para el hijo hablar al feto, pues está demostrado que pueden oír la voz materna aún cuando están en el vientre; así, aún será mucho más beneficioso si se les lee un tipo de relatos creados especialmente para ellos. Es imposible no encontrarse con estos libros, antes o después una mujer en estado de buena esperanza necesita ropa y accesorios para el hijo que va a nacer, o para el recién nacido, así que acaba percatándose de esta novedad sí o sí.

De todas formas, y andando un poco más en el tiempo, si quieres que tu hijo disfrute de la lectura mirando él mismo un libro, quizá puedas hacerlo de manera práctica, para él y para ti. Por ejemplo, existen una serie de cuentos para que dejen de usar el pañal, unas lecturas amenas y educativas a más no poder, como puedes comprobar por su título. Son adecuadas para niños entre 2-3 años, con la bastante coordinación corporal y la suficiente comprensión para que puedan ayudar en ese proceso que es el aprender a controlar esfínteres. Sin duda, es un tipo de literatura infantil interesante el que se pone al alcance de todos los padres, y también de sus hijos, pues con un lenguaje sencillo y atractivo para los pequeños, ellos mismo pueden ir contribuyendo al proceso de dejar el pañal al lado y tener el control de sus pequeños cuerpos.

El Viaje del Vikingo Soñador

Los Vikingos, también llamados Norseman o Northman, eran miembros de las hordas de marineros escandinavos que asaltaron y colonizaron amplias áreas de Europa desde el siglo IX al XI y cuya influencia disruptiva afectó profundamente la historia europea. Estos guerreros paganos daneses, noruegos y suecos probablemente se vieron impulsados ​​a emprender sus incursiones por una combinación de factores, que van desde la superpoblación en el país a la relativa indefensión de las víctimas en el extranjero.

En el libro de Ana Merino, El Viaje del Vikingo Soñador, conoceremos a Eero, un integrante de este pueblo nórdico que, ya entrando en una edad madura, está cansado de seguir guerreando y viajando. Sin embargo, poco imagina que su mayor viaje lo va a realizar durante uno de sus sueños; en él, conocerá a gente extraordinaria, otros pueblos y costumbres, e incluso otros idiomas, sin tener que llevar la carga de la fama que su pueblo arrastró por innumerables lugares del mundo.

Los vikingos estaban formados por caciques terratenientes y jefes de clan, sus sirvientes, hombres libres y cualquier miembro joven enérgico del clan que buscara aventuras y botín en el extranjero. En casa, estos escandinavos eran agricultores independientes, pero en el mar eran asaltantes y saqueadores. Durante el período vikingo, los países escandinavos parecen haber poseído un excedente prácticamente inagotable de mano de obra, y rara vez faltaban líderes capacitados que pudieran organizar grupos de guerreros en bandas y ejércitos conquistadores. Estas bandas navegarían los mares en sus barcos y cometerían incursiones de asalto y fuga en ciudades y pueblos a lo largo de las costas de Europa. Su quema, saqueo y matanza les valió el nombre de víkingr, que significa «pirata» en los primeros idiomas escandinavos.

La composición étnica exacta de los ejércitos vikingos se desconoce en casos particulares, pero la expansión de los vikingos en las tierras bálticas y en Rusia puede atribuirse razonablemente a los suecos. En otros lugares, la colonización no militar de las Islas Orcadas , las Islas Feroe e Islandia fue claramente lograda por los noruegos.

En el siglo VIII d.C., Europa se estaba enriqueciendo, impulsando el crecimiento de centros comerciales como Dorestad y Quentovic en el continente y Hamwic (ahora Southampton), Londres, Ipswich y York en Inglaterra. Las pieles escandinavas eran muy apreciadas en los nuevos mercados comerciales; de su comercio con los europeos, los escandinavos aprendieron sobre la nueva tecnología de navegación, así como sobre la creciente riqueza y los conflictos internos que la acompañan entre los reinos europeos. Los antecesores vikingos, piratas que se aprovechaban de los barcos mercantes en el Mar Báltico, utilizarían este conocimiento para expandir sus actividades de búsqueda de fortuna en el Mar del Norte y más allá.

Los Malos en Matemáticas son Invisibles

Transferirse a una nueva escuela en un momento diferente al de todos los demás a menudo es desalentador para los estudiantes. Existe el desafío de hacer amigos, navegar por entornos desconocidos y, en algunos casos, un plan de estudios diferente; aún puede ser peor si los estudiantes además se han mudado a otra ciudad o país.

Pedro Solera incursiona en este tema en su novela juvenil «Los malos en matemáticas son invisibles», a través del personaje de Andrés, un chaval de secundaria que llega a un nuevo colegio. Pronto, Andrés se da cuenta de que le cuesta adaptarse, no sólo con sus compañeros que parecen no reparar en él siquiera, sino también con los profesores, con los que no acaba de congeniar, y que no consiguen que avance en sus materias.

Ser el chico nuevo de la clase puede ser una experiencia aterradora. Puede parecer que todos los demás saben exactamente cómo actuar, pero recuerda que no está solo. Todo el mundo está nervioso el primer día, pero puedes encajar perfectamente dando una gran primera impresión, encontrando amigos en tus clases y actividades y aprendiendo sobre tu nueva escuela.

Para poder afrontar ese primer día en un nuevo centro y en una nueva clase, aquí algunos consejos que pueden ayudarte:

  • Planifica con anticipación la noche anterior: Te sentirás mucho menos estresado si tienes todo listo antes de despertarte el primer día. Prepara tu atuendo del primer día, prepara la merienda y asegúrate de tener todos tus útiles escolares listos para usar. Planificar con anticipación puede ayudarte a dormir bien por la noche y a sentirte menos ansioso en tu primer día.
  • Haz todo lo posible por mantener la calma y una actitud positiva: Es normal sentirse nervioso o ansioso cuando eres el chico nuevo en la escuela. Para deshacerse de tu nerviosismo , comienza por respirar profundamente. Recuerda que todo el mundo es el chico nuevo en algún momento y que no es tan importante. Puedes escuchar música que te haga sentir tranquilo o feliz si te sientes inquieto. Intenta visualizar un buen primer día en tu mente en lugar de concentrarte en las cosas que podrían salir mal.
  • Usa tu lenguaje corporal para mostrar confianza: No entres el primer día con la cabeza gacha, los hombros caídos y los ojos en el suelo. Camina con la cabeza erguida, la espalda recta y una expresión alegre en el rostro. Haz contacto visual con otras personas y sonríe si te miran o te hablan.
  • Se amable con todos: Sonríe y sé amable con cada nueva persona que encuentres. Darás una impresión positiva y harás saber a la gente que eres amigable. Evite hacer suposiciones o juicios sobre los estudiantes detsu nueva escuela. Llevará algún tiempo conocer a todos y distinguir los rumores de los hechos, así que trátalos a todos con amabilidad y respeto.